Prótesis

Prótesis dentales: tipos, ventajas y cuidados

Respuesta corta

Una prótesis dental repone los dientes ausentes. Las fijas —coronas, puentes y prótesis sobre implantes— van cementadas o atornilladas y no se retiran; las removibles, parciales o totales, se quitan para limpiar. La elección depende de cuántas piezas faltan, del hueso disponible y del presupuesto.

¿Qué pasa si no repongo un diente que perdí?

La boca no deja el hueco quieto. Con el tiempo:

  • Los dientes vecinos se inclinan hacia el espacio y el de arriba «baja» buscando contacto.
  • El hueso de esa zona se reabsorbe, porque ya no recibe la carga de la masticación. Eso complica cualquier tratamiento futuro, incluido el implante.
  • La mordida se descompensa y usted mastica de un solo lado, lo que a menudo termina en molestias de la articulación.

Por eso la pregunta útil no es «¿me hace falta?», sino «¿cuál de las opciones me conviene?».

¿Cuáles son los tipos de prótesis?

Fijas — no se retiran:

  • Corona: cubre un diente muy destruido o endodonciado.
  • Puente: repone una o varias piezas apoyándose en los dientes vecinos, que hay que tallar.
  • Sobre implantes: corona, puente o arcada completa atornillada a implantes. No toca los dientes vecinos y conserva el hueso.

Removibles — se quitan para limpiar:

  • Parcial: repone varias piezas cuando aún quedan dientes propios; se sujeta con ganchos o ataches.
  • Total: la dentadura completa, cuando no queda ninguna pieza en el maxilar.
  • Sobredentadura: una prótesis total que se abotona sobre dos o cuatro implantes. Cuesta más que la convencional y resuelve el problema que más se queja la gente: que se mueva al comer.

¿Cuál me conviene: fija o removible?

Los criterios que realmente deciden:

  1. Cuántas piezas faltan y dónde. Una o dos, con vecinos sanos: implante o puente. Muchas y repartidas: parcial removible o rehabilitación sobre implantes.
  2. El estado de los dientes vecinos. Si están sanos, tallarlos para un puente es un precio alto; ahí el implante suele ser mejor.
  3. Cuánto hueso queda. Es lo que define si el implante es posible sin injerto.
  4. Presupuesto y tiempo. La removible es la más accesible y la más rápida; la fija sobre implantes es la más cómoda y la que mejor conserva el hueso.

¿Cómo es la adaptación a una prótesis removible?

Las primeras dos o tres semanas son de aprendizaje, y conviene saberlo de antemano para no rendirse:

  • Más saliva los primeros días; se normaliza sola.
  • Puntos de roce. Son esperables y se corrigen con ajustes. No los aguante ni se lime la prótesis usted mismo: vuelva a la consulta.
  • Empiece con comida blanda y en trozos pequeños, masticando de los dos lados a la vez.
  • Lea en voz alta unos minutos al día. Es el ejercicio que más rápido normaliza la pronunciación.

Las arcadas son distintas entre sí, y conviene saberlo: la de arriba se sujeta por succión contra el paladar y suele adaptarse bien. La de abajo no tiene dónde hacer vacío, la lengua la empuja y es la que da casi todos los problemas. Si le han dicho que la de abajo «baila», no es que se la hayan hecho mal; es la limitación del diseño, y la solución conocida es anclarla sobre dos implantes.

¿Por qué se me afloja la prótesis con los años?

Porque el hueso de debajo no se queda quieto, y esta es la parte que casi nadie explica antes de entregar la primera dentadura.

El hueso del maxilar existe para sostener raíces. Cuando ya no hay raíces que sostener, deja de recibir el estímulo de la masticación y se reabsorbe: se va haciendo más bajo y más estrecho, año tras año. La pérdida es más rápida en los primeros doce meses después de las extracciones y sigue después, más lenta, de forma indefinida.

La prótesis, en cambio, es rígida y no cambia. De ahí lo que ocurre siempre:

  • Al principio ajusta bien porque encaja con la forma del hueso de ese momento.
  • A los pocos años el hueso ha cambiado y la prótesis ya no apoya donde apoyaba, así que se mueve y roza.
  • Ese movimiento acelera a su vez la reabsorción, porque la carga se concentra en puntos.

Por eso se rebasa —se rellena la cara interna para adaptarla al hueso nuevo— cada cinco a siete años, y no porque esté mal hecha. Y por eso el adhesivo a diario es una mala señal: enmascara un desajuste que se está agravando solo.

Es también el argumento más fuerte a favor de la sobredentadura sobre implantes. Dos implantes en la mandíbula no solo sujetan la prótesis: mantienen carga sobre el hueso y frenan buena parte de esa pérdida. En alguien joven que va a llevar prótesis treinta años, esa diferencia se nota mucho.

¿Cómo se limpia una prótesis?

  • Removible: retírela y cepíllela después de cada comida con jabón neutro o pasta específica, nunca con pasta dental común, que la raya. Sumérjala en la solución limpiadora el tiempo indicado y guárdela en agua, jamás en seco. Cepille también su encía y su paladar.
  • Fija sobre dientes: hilo dental normal y cepillo interdental; en los puentes, hilo especial para pasar por debajo del póntico, que es donde se acumula todo.
  • Sobre implantes: irrigador y cepillos interdentales. El implante no se caria, pero la encía que lo rodea se inflama igual, y la periimplantitis es la causa número uno de pérdida de implantes.

Duerma sin la prótesis removible. La encía necesita descansar y ventilarse, y dormir con ella favorece la candidiasis.

¿Cuánto duran?

Una prótesis removible suele necesitar rebase o cambio cada cinco a siete años, porque la encía y el hueso siguen cambiando debajo. Las coronas y puentes bien mantenidos duran de diez a quince años. Los implantes, décadas, aunque la corona que llevan encima se reemplace antes.

Ninguna de las tres es «para siempre y ya»: todas necesitan controles anuales. Agende una evaluación y le entregamos el plan y el presupuesto por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Puedo comer normal con una prótesis?

Con una fija, prácticamente sí. Con una removible total la fuerza de masticación es menor y conviene evitar lo muy duro y lo pegajoso; una sobredentadura sobre implantes recupera buena parte de esa fuerza.

¿Se nota que llevo una prótesis?

Las prótesis actuales reproducen el color y la forma de sus propios dientes, incluidas pequeñas irregularidades. Lo que suele delatar una prótesis vieja es que se ve demasiado pareja y demasiado blanca.

¿Los pegamentos de farmacia sirven?

Son una ayuda puntual, no una solución. Si necesita adhesivo todos los días, la prótesis está desajustada y toca rebasarla: seguir forzándola acelera la pérdida de hueso.

¿El seguro cubre las prótesis?

Varias ARS cubren parte de la rehabilitación con tope anual. Llámenos con el nombre de su plan y le confirmamos la cobertura por teléfono antes de que venga.

Se me puso roja e irritada la encía bajo la prótesis, ¿qué es?

Suele ser estomatitis protésica, una candidiasis por hongos que aparece cuando la prótesis se usa de noche o no se limpia a fondo. Es frecuente y se trata bien, pero necesita revisión: además del antifúngico hay que desinfectar la prótesis y corregir lo que la causó, o vuelve.

¿Puedo dormir con la prótesis si me da vergüenza que me vean sin ella?

Es una preocupación muy común y muy legítima. Aun así, la encía necesita descansar unas horas al día, y dormir con la prótesis multiplica el riesgo de candidiasis y acelera la pérdida de hueso. Una salida práctica es quitársela al apagar la luz y tenerla en su vaso junto a la cama para ponérsela al despertar.

Fuentes

  1. Dentures (Oral Health Topics): tipos, adaptación y cuidados American Dental Association
  2. Denture-related stomatitis: prevalencia, causas y manejo PMC, NIH National Library of Medicine
  3. Residual ridge resorption: reabsorción del reborde tras la pérdida dentaria PMC, NIH National Library of Medicine

Revisado por el equipo clínico de Family Dental Center el .

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